Ketama
Landrace del Rif asociada al hachís tradicional de Ketama. Genética de campo, seleccionada por resina y ciclo corto, no por catálogo.
Indica / híbrido natural
Landrace del Rif asociada al hachís tradicional de Ketama. Genética de campo, seleccionada por resina y ciclo corto, no por catálogo.
Indica / híbrido naturalKetama no es un nombre de marketing: es una zona del Rif marroquí, en el norte de Marruecos, donde el cannabis se cultiva y se transforma en kif y hachís desde hace generaciones. El valle y las laderas alrededor de Ketama concentran buena parte de la fama del hachís tradicional marroquí.
Ahí la planta se seleccionó para clima de montaña seca, suelos pobres y un ciclo que terminara antes de las lluvias. El objetivo no era un cogollo de feria, sino resina abundante y fácil de trabajar. Por eso la Ketama que llega a bancos y a colecciones de landraces suele ser compacta, temprana y muy resinosa: es el resultado de un uso agrícola, no de un cruce de catálogo.
Morfología. Porte bajo o medio (unos 80–150 cm al aire libre), internudos cortos y estructura ancha. Hojas anchas, de tendencia índica, con un verde que se aclara en floración si el suelo es pobre. No busca altura: busca superficie foliar y flores cubiertas de resina.
Resina. Es el rasgo que la hizo famosa. Tricomas densos, listos para tamizar o para el kif tradicional. El contenido de THC suele situarse en un rango moderado (en torno a 12–18 % en flor), más bajo que muchos híbridos modernos y pensado para hash, no para récords de potencia.
Aroma. Tierra, hierba seca, hachís y un fondo dulce. El perfil es lineal y reconocible: huele a Rif, no a fruta de laboratorio. El efecto es relajante y social a dosis bajas; a dosis altas, pesado y corporal.
En el Rif conviven varias líneas locales. La más citada junto a Ketama es la Beldia, landrace autóctona de Marruecos: la planta «del pueblo» del Rif, todavía más temprana y rústica. Ketama se asocia a una zona concreta y a un perfil de resina más marcado; Beldia cubre un arco más amplio del norte marroquí.
No son opuestas: comparten clima, selección por hash y ciclo corto. La diferencia útil para quien cultiva es de matiz: Beldia suele terminar un poco antes y aguantar peor riego; Ketama tiende a un poco más de resina y de cuerpo en flor. Si te interesa el mapa completo, está también la ficha de Beldia en el Atlas.
Clima. Encaja en exterior seco y templado —mediterráneo, altiplano, valles con poca lluvia al final de temporada—. Odia el exceso de humedad en floración. En indoor o carpa pide un VPD de floración alto (aire más seco) y buena extracción.
Ciclo. Floración corta: 7–9 semanas. En exterior del hemisferio norte suele estar lista entre finales de agosto y septiembre, según latitud. En interior responde bien a un vegetativo breve: no necesita semanas extra para llenar el espacio.
Dificultad. Baja o media. Aguanta suelo pobre y riego escaso; el error típico es pasarse de agua o de fertilizante. Menos es más: dosis bajas, maceta que seque en 2–3 días y no forzar EC de híbrido moderno. Si vienes de sativas largas, te va a parecer una planta fácil. Si vienes de híbridos pesados, no la trates como una de 25 % THC.
Relajante y social a dosis bajas; a dosis altas, corporal y sedante.
Hachís, tierra, hierba seca, un toque dulce.